
Volver a sentir mis manos, el frió las congela y las siento vivas...
como esperar aquel día si no ha de llegar jamas, no perder mas tiempo sobre aquella mañana en que los miedos se queden despeinados sobre mi almohada, no pretender que mis lágrimas queden marcadas en mis mejillas, sentir el agua correr en mi espalda limpiando esta carga, sin miedo, perdiéndolo...
la memoria es frágil cuando es necesario perderla... y puedo yo puedo, soy mas ágil que la miseria, puedo sentir el tirón de los músculos en mi sonrisa, congelados por esos fríos, los que parten mis manos... pero que me recuerdan que estoy..
Creer si creer, por que las guerras terminan... y la batalla derrotada no deja ganas de volver a pelear, pero perder la batalla..no es perder la guerra y quedaran muchas mas, que ha de pelear cuando lo quiera, cuando lo sienta y no cuando me obligue... recuerda y te recordare..
pero solo eso.. el respiro, el aroma, los tiempos fugaces...
volvera escribir... una nueva hisoria.

ROgANDO.
ResponderEliminarRuego a Dios que esta distancia sea solo una tegua, un descuido de nuestros anhelos que algún día el destino se encargará de enmendar.
Dame tus silencios y cada uno de tus temores que en este tiempo sin ti me encargaré de cuidar.
Ruego a Dios que siempre recuerdes nuestra historia; que los recuerdos que vivirán en nuestros corazones sean compañeros leales y jamás abandonen mi nostalgia.
Jamás dejaré de sentir que eres la mujer de mi vida y el paso de los años te dirá que así es.
Que la pausa sea tenue, que con el paso de los años solo sea una siesta que dormimos una tarde con la promesa de despertarnos alguna vez.
Ruego a Dios que alimente este sueño y levante la copa junto a nosotros el bendito día que nos encontremos.
En la despedida dame tus manos y recibe lo único que no te he podido dar…
…. mis recuerdos contigo.
“Me hablarás un día de lo extraño que fue conocernos;
ResponderEliminarde los caprichos del destinos; de los caminos inciertos
que generan, a veces, benditas coincidencias.
Me hablarás viéndome a los ojos; sin entender cómo
la implacable distancia se rompe con un simple boleto de avión.
Te hablaré un día de mi ansiedad; … tal vez de la locura
insensata de estos años aferrados a lo más sensato y cuerdo que
me ocurrió en la vida.
Te hablaré viéndote a los ojos sin entender cómo fue tan
grande mi descuido y dejar para “después” lo impostergable.
Sonreiré de seguro; lo haré de gusto infinito, por descubrir
sentado en palco la luz destellante de tus ojos verdes cautivos.
Tú tranquila, que si me preguntas por qué sonrío diré que
por la aventura de conocer un nuevo sitio. No hablaré de tus ojos,
ni del brillo de tus labios, ni de los caminos de tu cuerpo;
ni de nada de todo aquello que me tengan conmovido.
Me hablarás un día de lo cotidiano sin subrayar en lo prohibido,
sin destacar lo que no nos sirve a la hora de tomarnos un buen vino.
Y como siempre fue, como siempre ha sido; a un costado de tu café
y el mío; pondremos la confianza, la verdad, y en el bolsillo de mi
camisa a rayas, envolveré en servilleta blanca un puñado de suspiros.
Te hablaré entonces, con cuidado; de lo hermoso de haberte conocido y
que llegaste a mi vida por arte y magia de un ser divino.
Volveré a sonreír, eso seguro; por la dicha infinita de seguir sentado,
en el mismo palco, disfrutando lo bello que puede darte la vida cuando esta se
vuelve generosa.
No te hablaré ni en verso ni en prosa; sino con la franqueza que pueden decirse
algunas palabras cuando por tantos años se han visto cautivas.
Hablaremos de la vida y sus caprichos; de lo que hablamos siempre e incluso
de lo que nunca se dijo.
Hablaremos de frente.
De lo extraño que fue conocernos.
Del poder ilimitado de un simple boleto.
Y si te animas, siempre y cuando estés de acuerdo; tal vez caminemos un puñado de cuadras o visitemos ese sitio que está en mi recuerdo. Tú sabes bien cuál es.
Tal vez no pensar en nada sea lo mejor;
más bien guardar aquel momento;
guardarlo en un bolsillo de mi alma mientras te acarician mis silencios.
Si me permites solo un pequeño atrevimiento,
rogaría acercaras tus manos pequeñas
y así poner en ellas la servilleta con mis suspiros adentro.
Si la guardas por siempre me contento y harás que en mi vida
se cumpla un nuevo sueño.
Uno que acompañará por siempre la felicidad de estar junto a ti…
…hablando de frente”.
LOS ANTERIORES SON 2 TEXTOS QUE ESCRIBÍ POR AHÍ Y HOY LOS COMPARTO CONTIGO.
ResponderEliminarCARIÑOS.
borrón y cuenta nueva?
ResponderEliminarcomo si es frio te congela las manos puedes sentirlas? :S
ResponderEliminarLa vida es un constante campo de batalla, en las que algunas veces se gana y en las que en otra se pierde. Solo cuando aprendas a superar la derrota podras ser inmensamente feliz, pero lo que no sabemos es que eso ya es en una temprana edad donde lo uncio que queremos es descansar de las guerras que pasamos por toda nuestra existencia.
Te Quiero! :)
Aveces, cuando uno siente dolor, siente frio, soledad, angustia,ETC..Logras darte cuenta que estas vivo... Que puedes sentir.. Que apesar de no ser lo mas lindo a lo que podemos aspirar, es sentir al fin de cuentas...! El frio te recuerda que el cuerpo tiene vida... Por eso es que lo sientes! =)
ResponderEliminar